La onagra se extrae de las semillas de una flor, también conocida con el nombre de prímula, originaria de Norteamérica e Inglaterra. Pertenece al orden de las mirtifloráceas, familia de las onagráceas, del genero Oenotherae, y son usados dos tipos: Oenothera biennis y Oenothera lamarkiana. La planta de la prímula y sus semillas han sido usadas por los indios americanos durante siglos. usaban la planta como infusión en agua caliente para curar heridas, problemas cutáneos e incluso el asma. Valor nutritivo La prímula contiene principalmente ácido linoleico y ácido gamma-linolénico, ambos ácidos grasos esenciales para nuestro organismo. Dichos ácidos grasos se denominan esenciales porque nuestro cuerpo no es capaz de producirlos por sí mismos, por lo que necesariamente deben ser incluidos cada día en la alimentación. Los ácidos grasos esenciales juegan un papel fundamental en nuestro cuerpo: proporcionan energía, aislan los nervios, colaboran en el mantenimiento de la temperatura corporal, forman parte de estructuras celulares y son vitales para el metabolismo. Además, a partir de ellos se producen en el cuerpo unas moléculas muy importantes llamadas prostraglandinas. Propiedades del aceite de onagra El conocimiento de sus propiedades nos llegó sobre todo a través de la tribu americana de los Ojiwas. Desde hace unas décadas su uso ha tomado un gran auge ya que se ha descubierto sus altos índices de ácido linoléico y ácido gammalinoléico, que son dos ácidos grasos esenciales de la serie Omega 6. Estos ácidos grasos son precursores de unas moléculas reguladoras llamadas prostaglandinas. Una de las grandes ventajas del aceite de Prímula es que su ácido gammalinoléico se convierte rápidamente en Prostaglandinas serie 1. Las Prostaglandinas pueden funcionar de un modo semejante a las hormonas. Así, en concreto las Prostaglandinas de la serie 1, pueden promover o colaborar en: - Favorecer la elasticidad e hidratación de la piel. Es muy útil para aquellas personas que pese a utilizar cremas y aceites hidratantes continúan siempre con la piel seca. Puede ser útil en casos severos en los que incluso las palmas de las manos se agrietan llegando incluso a sangrar. En estos casos se suele recomendar que se aplique también a nivel externo. Nos hidrata, pues, de dentro hacia fuera. - Su contenido en fitoestrógenos hace que algunos ginecólogos la recomienden, en muchos casos, para aliviar los síntomas de la Menopausia (sofocos o calores, sequedad en las mucosas, etc.). Suele aliviar a muchas mujeres que sufren el Síndrome premenstrual (irritación, hinchazón, migrañas, etc.) gracias al poder antiinflamatorio de las Prostaglandinas. - Las Prostaglandinas de la serie E1 favorecen la función normal de los Linfocitos T supresores. Estos ayudan a favorecer la integridad de las defensas del organismo frente al ataque de elementos extraños sin atacar los tejidos propios. Así, se cree que podemos disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes. En 1973 los doctores J.H.D. Millar de Belfast y K.J. Zilka del National Hospital de Londres, comprobaron que, cuando los pacientes con Esclerosis Múltiple ingerían Ácido Linoléico (del que es rico el aceite de Prímula) la frecuencia y la gravedad de los brotes o recaídas eran menores. Cuando el sistema inmune es atacado por virus, a veces, pierde eficacia ya que se dificulta su capacidad de convertir al Ácido Linoléico en Gammalinoléico y no puede producir prostaglandinas. El hecho que el aceite de Prímula ya sea rico en ácido Gammalinoléico hace que igualmente pueda trabajar nuestro sistema de defensas. - Puede ser útil en enfermedades cardiovasculares ya que colabora disminuyendo la presión arterial (favorece la dilatación de los vasos sanguíneos) y evitando la agregación plaquetaria. Esto hace que las plaquetas (y el colesterol) no se adhieran unas con otras y ocasionen una trombosis. Algunos médicos y especialista lo aconsejan cuando necesitamos inhibir procesos inflamatorios (sobre todo los crónicos como Artrosis, Artritis, etc.). Información nutricional No contiene ni proteínas ni hidratos de carbono, sólo grasas (saludables). 
Su contenido en ácidos grasos esenciales es altísimo: Ácido Linoléico 70 %. Ácido Gammalinolénico 10 %. Ácido Oleico 7 %. Ácido Palmítico 6 %. La prostaglandina formada gracias a la ingesta de aceite de onagra (o de otros alimentos ricos en linoleico y linolénico; aceites de semillas, frutos secos, pescado azul, etc.) tiene los siguientes efectos: Regula la secreción lacrimal y salivar. Ayuda al normal funcionamiento de nuestro sistema de defensas o inmunológico. Controla la normal producción de grasa en la piel. Tiene acciones similares a la insulina y potencia los efectos de ésta. Impide la formación de sustancias inflamatorias. Afecta a la conducción de los impulsos nerviosos, regula la liberación y acción de los neurotransmisores (mensajeros del sistema nervioso) Inhibe la formación de coágulos o trombos. Tiene acción vasodilatadora, por lo que resulta útil en problemas cardiovasculares. Regula los efectos de las hormonas femeninas en el ciclo menstrual.
Algunas de las indicaciones del aceite de onagra: Síndrome premenstrual: alteración que sufren muchas mujeres antes de la llegada de la regla que suele cursar con inflamación de las mamas, retención de líquidos, desánimo, mal genio, cansancio. Enfermedad cardiaca, trastornos vasculares e hipertensión: contribuye a reducir los niveles de colesterol, impide la formación de coágulos y reduce la hipertensión por su acción vasodilatadora. Así mismo previene la formación de trombos y por tanto, contribuye a un menor riesgo de trombosis. Problemas de la piel y pelo: uñas quebradizas, ojos secos, caspa, alopecia o caída del cabello. Artritis reumatoide y otros trastornos inflamatorios. Esclerosis múltiple: actúa estimulando los linfocitos T (células de nuestro sistema de defensas) , detiene el agregado de plaquetas (la formación de coágulos), refuerza los vasos sanguíneos, regula y normaliza las conducciones nerviosas. Neuropatía diabética: contribuye a mejorar la conducción nerviosa.
PGE1 y PGE2: guerra y paz a nivel celular Las prostaglandinas son sustancias biológicamente activas que se forman a partir de los ácidos grasos poliinsaturados. Su vida es muy corta (menos de 5 minutos) y se fabrican en la mayoría de las células del cuerpo cuando se produce una estimulación de la membrana celular. Se conocen alrededor de 15 tipos de prostaglandinas. Pero, a efectos de este artículo, nos referiremos brevemente a dos de ellas: PGE1 Y PGE2. Las PGE1 se forman a partir del ácido gammalinolénico que contiene el aceite de onagra (o a partir de su precursor, el ácido linoleico) e intervienen en los procesos de dolor, inflamación y fiebre. Las PGE2 se forman a partir del ácido araquidónico, y tienen el efecto contrario a las PGE1. Por ejemplo: desde el primer momento de una inflamación, estas prostaglandinas actuarán favoreciendo el edema, la vasodilatación y aumentando la permeabilidad de los capilares, incidirán en el dolor y la fiebre, y más adelante en el proceso, intervendrán en las reacciones alérgicas. La doctora Catherine Kousmine que estudió durante más de 45 años la relación entre los aceites y las enfermedades degenerativas, llamó a las PGE1 "prostaglandinas de la paz" y a las PGE2 "prostaglandinas de la guerra", describiendo de esta forma tan gráfica su acción sobre el organismo humano, y también lo esencial que resulta que tu dieta alimenticia incluya ácidos grasos poliinsaturados de la mejor calidad: Sin ellos desaparece la acción frenadora de la PGE1 (prostaglandina de la paz), dejando la vía libre a la PGE2 (prostaglandina de la guerra) que ya no puede ser regulada. 
Si otros aceites lo contienen, ¿por qué usar el de onagra? Es una forma de atajar camino. Ocurre que para que puedas llegar a fabricar PGE1, es necesario que durante el proceso estén presente otras sustancias: zinc, magnesio, vitaminas B6, Vitamina C, niacina, etc. Pero además hay factores que dificultan o incluso, impiden que la transformación se complete en alguna de sus fases, por ejemplo: La edad El ayuno Muchas grasas saturadas (aceites refinados, margarinas) en la alimentación Mucho azúcar (blanco) Alcohol Déficit específicos de algunas de las sustancias catalizadoras mencionadas antes.
La presencia del ácido gammalinolénico en el aceite de onagra, le ahorra a tu organismo el primer paso de transformación de prostaglandinas, y de esta forma, franquea la primera barrera. Usar aceites vírgenes, extraídos por primera presión en frío y procedentes de agricultura ecológica en tu alimentación diaria, normalmente será suficiente para asegurarte la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados de la mejor calidad. Links Externos |  |
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