| | Estimulación auditivo visual | | |
En general los niños especiales tienen problemas de vista e inmadures del nervio óptico, lo cual puede estimularse con este efectivo método extraído de la técnica utilizada en los institutos para el desarrollo del potencial humano en Filadelfia estados unidos. Con una lámpara y un botón pulsador que permita encender fácilmente la lámpara, y apagarla inmediatamente al soltarlo, tipo los de timbre. Provisto este sistema de una lámpara de 150 watts, se sienta al niño de espaldas a la lámpara para que no le de la luz de frente ya que podría causarle daño. Mientras tanto el niño puede estar haciendo cualquier otra actividad. Se enciende la lámpara por medio del pulsador durante solo seis (6) segundos y luego se apaga por cuatro segundos (4) segundos mas… Repitiendo estos ejercicios visuales durante un minuto, solamente para que el cerebro y el sistema visual no se acostumbren y el ejercicio mantenga su efectividad estimulando el sistema visual. Luego se descansa durante cinco (5) minutos y se vuelve a repetir, lo mismo unas 20 a 40 veces durante todo el día. Se puede hacer en trenes de 10 a 20 veces seguidas respetando los espacios de tiempo, de forma continua. Lo mismo se puede hacer con un sonido para la estimulación auditiva. En este caso los sonidos pueden ser por ejemplo: Dos trozos de madera que se golpean uno contra el otro, Dos tapas de cacerolas, palmadas sonoras, etc. etc. todo lo que se le ocurra que pueda producir un sonido y que no sea grabado. Si se hacen las dos estimulaciones tanto la visual como la sonora. En lugar de esperar los cinco (5) minutos de descanso entre cada estimulación de un minuto, que vendrían a ser seis veces de seis (6) segundos cada una. Se puede hacer por ejemplo: Primero la estimulación visual e inmediatamente después, hacer la estimulación con los sonidos hasta completar un tren de 10 veces cada uno (Luz y Sonido) hasta cuatro (4) veces por día. Cuando se realiza la estimulación con la lámpara, no se debe tener la luz apagada en la habitación, sino que debe haber una luz ambiental un poco mas tenue nada mas, que permita hacer notar cuando se encienda la nueva luz de la lámpara que utilizamos para hacer la estimulación visual. Tampoco el niño debe estar de frente a las lámparas. No hay edad límite para hacer estos ejercicios. Es muy estimulante para los chicos con problemas de vista e inmadurez del nervio óptico. 
La función de nuestro sistema auditivo es, esencialmente, transformar las variaciones de presión originadas por la propagación de las ondas sonoras en el aire en impulsos eléctricos (variaciones de potencial), información que los nervios acústicos transmiten a nuestro cerebro para la asignación de significados. El sistema auditivo humano podemos dividirlo en 2 etapas: 1. la fisiológica, de la que se encarga el sistema auditivo periférico. 2. la psicológica (percepción) de la que se encarga el sistema auditivo central. El Sistema auditivo periférico es el responsable de los procesos fisiológicos de la audición. Estos procesos que permiten captar el sonido y transformarlo en impulsos eléctricos susceptibles de ser enviados al cerebro a través de los nervios auditivos. El sistema auditivo periférico lo constituye el oído. El oído humano se divide en tres partes: 1. el oído externo, que canaliza la energía acústica. 2. el oído medio, que transforma la energía acústica en energía mecánica, transmitiéndola - y amplificándola- hasta el oído interno. 3. el oído interno, donde se realiza la definitiva transformación de la energía mecánica en impulsos eléctricos. Cuando el sonido llega al oído, las ondas sonoras son recogidas por el pabellón auricular (o aurícula). El pabellón auricular, por su forma helicoidal, funciona como una especie de "embudo" que ayuda a dirigir el sonido hacia el interior del oído. Sin la existencia del pabellón auricular, los frentes de onda llegarían de forma perpendicularmente y el proceso de audición resultaría ineficaz (gran parte del sonido se perdería): - Parte de la vibración penetraría en el oído.
- Parte de la vibración rebotaría sobre la cabeza y volvería en la dirección de la que procedía. (reflexión).
- Parte de la vibración lograría rodear la cabeza y continuar su camino. (difracción).
El pabellón auricular humano es mucho menos direccional que el de otros animales (como los perros) que poseen un control voluntario de su orientación. (Los perros pueden mover las orejas a voluntad, los humanos no). Una vez que el sonido ha sido recogido el sonido, las vibraciones provocadas por la variación de presión del aire cruzan el canal auditivo externo y llegan a la membrana del tímpano, ya en el oído medio. El conducto auditivo actúa como una etapa de potencia natural que amplifica automáticamente los sonidos más bajos que proceden del exterior. Al mismo tiempo, en el caso contrario, si se produce un sonido muy intenso que puede dañar el oído, el conducto auditivo segrega cerumen (cera), con lo que cierra parcialmente el conducto, protegiéndolo. En el oído medio, se produce la transducción, es decir, la transformación la energía acústica en energía mecánica. En este sentido, el oído medio es un transductor mecánico-acústico. Además de transformar la señal, antes de que ésta llegue al oído interno, el oído medio la habrá amplificado. La presión de las ondas sonoras hace que el tímpano vibre empujando a los osículos, que, a su vez, transmiten el movimiento del tímpano al oído interno. Cada osículo empuja a su adyacente y, finalmente a través de la ventana oval. Es un proceso mecánico, el pie del estribo empuja a la ventana oval, ya en el oído interno. Esta fuerza empuja a la venta oval es unas 20 veces mayor que la que empujaba a la membrana del tímpano, lo que se debe a la diferencia de tamaño entre ambas. Esta presión ejercida sobre la ventana oval, gracias a la helicotrema penetra en el interior de la cóclea (caracol) y pone en movimiento el líquido linfático (endolinfa o linfa) que ésta contiene. El líquido linfático se mueve como una especie de ola y, transmite las vibraciones a las dos membranas que conforman la cóclea (membrana tectorial, la superior, y la membrana basilar, la inferior). Entre ambas membranas se encuentra el órgano de Corti, que es el transductor propiamente dicho. En el órgano de Corti se encuentran las células receptoras. Existen aproximadamente 24 000 de estas fibras pilosas, dispuestas en 4 largas filas que son las que recogen la vibración de la membrana basilar. 
Como la membrana basilar varía en masa y rigidez a lo largo de su longitud su frecuencia de resonancia no es la misma en todos los puntos: - En el extremo más próximo a la ventana oval y al tímpano, la membrana es rígida y ligera, por lo que su frecuencia de resonancia es alta.
- Por el contrario, en el extremo más distante, la membrana basilar es pesada y suave, con lo que su resonancia es baja frecuencia.
El margen de frecuencias de resonancia disponible en la membrana basilar determina la respuesta en frecuencia del oído humano, las audiofrecuencias que van desde los 20 Hz hasta los 20 kHz. Dentro de este margen de audiofrecuencias, la zona de mayor sensibilidad del oído humano se encuentra en los 1000 y los 5000 Hz. Esta respuesta en frecuencia del oído humano, permite que seamos capaces de tolerar un rango dinámico que va desde los 0 db (umbral de audición) a los 120 dB (umbral de dolor) El movimiento de la membrana basilar afecta las células del órgano de Corti de forma diferencial, en función de su frecuencia de resonancia. Al ser empujadas contra la membrana tectorial, las células pilosas generan patrones característicos de cada tono o (frecuencia), que al llegar aquí, al final del proceso fisiológico, son idénticas a la sonido original. En función de estos patrones, al ser estimuladas las células pilosas producen un componente químico que genera los impulsos eléctricos que son trasmitidos a los tejidos nerviosos adyacentes (nervio auditivo y, de ahí, al cerebro), donde se producirá la percepción del sonido gracias al sistema auditivo central. Las células del órgano de Corti, (células ciliares, capilares o pilosas), no tienen capacidad regeneradora, es decir, cuando se lesionan se pierde audición de forma irremediable. Además, con la edad, desciende la agudeza auditiva de los seres humanos.  El proceso por medio del cual estructuramos la entrada de nuestros receptores sensoriales se denomina organización perceptual. Los aspectos de la organización perceptual fueron estudiados sistemáticamente a principios del siglo XX por los psicólogos de la Gestalt, un grupo de psicólogos alemanes interesados en ciertas tendencias innatas de la mente humana a imponer orden y estructura al mundo físico y a percibir patrones sensoriales como totalidades bien organizadas y no como partes aisladas o separadas. (Gestalt es una palabra alemana que significa “forma”). De acuerdo a la Gestalt, se describe algunos principios básicos como son, los cuales cambiaron nuestras percepciones acerca de la naturaleza de la percepción: Agrupación perceptual: secuencias simples de líneas o de puntos, los cuales tienden a aparecer con configuraciones definidas cuando las miramos. Si pero ya en casasi pero Proximidad. Semejanza. Continuidad. Fondo y figura. Constancia perceptual: nuestro ojo, se le estudia anatómicamente, es igual a una cámara fotográfica que anatómicamente ajusta su lente a la distancia de lo que se va a fotografiar. Percepción de profundidad: como es que vemos las cosas desde determinada distancia, cuando nos subimos a un tercer piso las escaleras tiene algo que ver con la distancia. Si bien tenemos diferentes formas de percepción: visual, auditiva, gustativa, olfativa y táctil. Ellas resultan de un notable manejo analítico de la información respectiva y que le llega a centros nerviosos a través de vías que están en serie y el paralelo. La visión es el resultado del procesamiento simultaneo de la información sobre la forma, el calor y el movimiento que se genera en el objeto-estimulo, presente en el ambiente, por l influencia de la luz sobre este. El procesamiento de cada uno de esos parámetros se hace separadamente y en paralelo. El proceso. 1-. El objeto físico emite o refleja radiaciones luminosas de distinta frecuencia e intensidad (estímulos). 2-. Estas radiaciones penetran en el interior del globo ocular a través de la pupila, que se dilata o contrae en función de las condiciones luminosas por la acción del iris. Hasta llegar a la retina, que es la parte fotosensible del ojo, tiene que atravesar la córnea, el cristalino y la cámara interior acuosa. 3-. La retina esta compuesta por tres tipos de células (ganglionares, bipolares y fotorreceptoras). 4-. Los estímulos luminosos producen en la retina del observador una proyección óptica invertida del objeto. El tamaño de la proyección óptica varía según sea la distancia entre el objeto y el observador. La forma de la proyección óptica varia con el cambio de la inclinación del objeto respecto al observador. 5-. La energía electromagnética es transformada en impulsos nerviosos que llegan hasta las células ganglionares. Cuyos axones se unen para formar el nervio óptico en el disco óptico, llamado punto ciego porque carece de células fotorreceptoras y no es sensible a la luz. 6-. Los haces nerviosos de cada ojo se encuentran en el quiasma óptico donde parte de ellos se cruzan para ir a parar al hemisferio cerebral opuesto, de manera que las fibras que salen del lado izquierdo de ambas retinas (y que corresponden al lado derecho del campo visual) se proyectan hacia el hemisferio izquierdo y las que salen del lado derecho de ambas retinas (y que corresponden al lado izquierdo del campo visual) se proyectan hacia el hemisferio derecho. 7-. Los impulsos nerviosos llegan a través del cuerpo geniculado lateral del tálamo hasta la corteza visual del cerebro, situada en el lóbulo occipital, modifican su estado fisiológico y se produce la experiencia perceptiva. 
Es necesario definir algunos términos que son esenciales para comprender el aspecto fisiológico de la percepción visual: Estímulo es "una energía que produce actividad nerviosa en un receptor y que podemos responder". Se puede decir, por ejemplo que la luz activa al ojo, el sonido al oído y el calor a la piel. Receptor o Analizador es "una estructura anatómica sensible a los estímulos por la que respondemos a un tipo de energía especifica." La percepción visual tiene gran importancia, para la caracterización que se hace del objeto, la relación espacial que se produce con los objetos vecinos que le rodean. Los procesos que involucran las estructuras del ojo se le ha denominado el nivel periférico de la visión, ya que no se encuentra presente la participación del sistema nervioso central y corresponde al proceso psicológico de sensación. Los pasos restantes que sí involucran la participación de estructuras del cerebro --sistema nervioso central-- se le denomina nivel central de la percepción y es en la corteza cerebral, destino final del estímulo, donde se lleva a cabo el proceso psicológico de la percepción. | | Descubrimientos científicos | | |
Un patrón de resonancia particular en la región del procesamiento auditivo en el cerebro parece ser crucial en su capacidad para discriminar el habla, según han descubierto unos científicos. En concreto, su hallazgo es que el ritmo inherente a la actividad neural que se conoce como "banda theta" reacciona específicamente a las oraciones habladas, mostrando ante ellas un cambio de fase.
(NC&T) Los hallazgos representan la primera vez que una respuesta neural amplia ha sido identificada como esencial para percibir la dinámica altamente compleja de la dicción humana, según los investigadores. Estudios previos han explorado las respuestas de neuronas individuales a los sonidos del habla, pero no la respuesta de la corteza auditiva como un todo.
En estos nuevos experimentos, David Poeppel y Huan Luo pidieron a voluntarios que escucharan frases habladas. Al mismo tiempo, el cerebro de estos sujetos era escaneado empleando magnetoencefalografía. En esta técnica, detectores muy sensibles son empleados para medir los campos magnéticos producidos por la actividad eléctrica de las regiones cerebrales.
Poeppel y Luo localizaron a la banda theta, que oscila entre los cuatro y los ochos ciclos por segundo, como una que cambiaba su patrón de fase con una sensibilidad y especificidad únicas en respuesta a las frases habladas. Lo que es más, a medida que los investigadores degradaban la inteligibilidad de las oraciones, el patrón de ondas theta perdía su resonancia de seguimiento con respecto al habla.
Los investigadores creen que sus hallazgos sugieren que el cerebro desglosa el habla modulando la fase de las ondas theta generadas continuamente, en respuesta a la señal del habla entrante. Es más, de acuerdo con ellos, los patrones de tiempo reconocidos en esta onda theta parecen indicar que el cerebro divide el habla que analiza en segmentos de la longitud aproximada de una sílaba, para cualquier lenguaje escuchado.
Viernes, 27 Julio, 2007
¿Tienen los músicos más materia gris?
Cada uno escucha la misma melodía de forma diferente y de acuerdo con sus capacidades cerebrales. DW-WORLD habló con los investigadores alemanes de los músicos y la musicalidad.
La capacidad de percepción de tonos fundamentales y armónicos está radicada en el cerebro. En un estudio sobre músicos de orquesta, científicos de la Universidad de Heidelberg encontraron que el sonido de un tono depende de las estructuras cerebrales: "quien pueda escuchar más (tonos) armónicos y con ello tonos más largos y profundos, posee más materia gris en el centro auditivo de la corteza cerebral derecha, la llamada pared transversal de Heschlsch", es uno de los interesantes resultados del estudio .
Quien, por el contrario, percibe (tonos) fundamentales o los prefiere cortos y agudos, presenta esta peculiaridad en la parte izquierda del cerebro. Renate Schneider, André Rupp, Hans-Günter Dosch y Hans-Joachim Specht, bajo la dirección de Meter Schneider es el grupo científico alemán del Departamento de Biomagnetismo de la Clínica Neurológica de la Universidad de Heidelberg, interesado en saber por qué los unos tocan guitarra, los otros piano y la mayoría, nada.
De fundamentales y armónicos
En dicho estudio internacional los alemanes cooperaron con las universidades británicas de Liverpool, Southampton y la holandesa de Maastricht. Las 420 personas examinadas eran, en su mayoría, estudiantes de música y músicos profesionales de orquesta.
La musicalidad está relacionada con el reconocimiento del ritmo. En dispendiosos exámenes auditivos, los investigadores comenzaron por establecer cuáles de las personas pertenecían a los "armónicos" y quienes a los "fundamentales".
En todo tono natural se produce, además del sonido fundamental -que rige la altura- una diversidad de tonos más altos. Estos armónicos complementan el espectro de la frecuencia de un tono y le dan su color individual.
Tesoro musical en el centro auditivo
Con la ayuda de Resonancia Magnética Nuclear Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Holger Czukay, maestro alemán del Jazz. (RMN) fueron generadas imágenes de la estructura cerebral de 87 personas de ambos grupos. Las funciones fueron entonces medidas bajo un encefalógrafo magnético (EGM). Este último es uno de los métodos más sensibles de medición de la actividad cerebral. El EGM mide pequeños campos magnéticos generados por neuronas activas en la corteza cerebral.
Según el físico y músico Peter Schneider, "ambos tipos de escuchas se encuentran también entre la gente sin afinidad musical". Sólo que con la habilidad de escuchar los tonos fundamentales y armónicos está relacionado "el procesamiento de la música".
Así es como los "armónicos pueden percibir mejor sonidos sostenidos y coloridos", explica André Rupp a DW-WORLD. Una habilidad ubicada, por lo demás, en el centro auditivo derecho.
Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Camerata Köln en la Deutsche Welle.Los fundamentales, por su lado, se destacan por una técnica más virtuosa y un mejor tratamiento de ritmos complejos relacionados con un procesamiento más ágil en el centro auditivo izquierdo.
Los cantantes son "armónicos"
Los músicos de orquesta han elegido su instrumento, por lo general, de acuerdo con su tipo de oído, como lo confirmara otro estudio relacionado efectuado por los científicos de Heidelberg.
Así, por ejemplo, los fundamentales prefieren tocar guitarra, batería, piano u otro instrumento de alta melodía. El otro partido, el de los armónicos, se orienta por los instrumentos de profunda voz, como el cello, el fagot o la tuba. Pero también los cantantes pertenecen a este "equipo".
Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: El cantante colombiano Juanes Aunque, para resumir, la musicalidad no tiene que ver con los tipos de oído, sí es identificable en el cerebro. Los músicos profesionales poseen más neuronas en el centro auditivo que las personas sin afinidad musical. Además su cerebro reacciona más fuertemente a los diferentes tonos.
Ordenar, priorizar unas labores sobre otras, optimizar los recursos... son las claves de una buena organización. Para planificar desde una simple merienda entre amigos hasta una complicada misión espacial hay que utilizar el área de Broca, zona del cerebro que controla el lenguaje. Tanto la capacidad para planificar como el habla son habilidades consideradas marcas de identidad del género humano. El área de Broca se encuentra en el hemisferio izquierdo, en la región temporal. La misma zona en el lado derecho también se activa cuando una persona organiza acciones. Según los investigadores, de la Universidad Pierre y Marie Curie y del Ecole Normale Supérieure, ambos en Francia, esto ayuda a entender por qué el área de Broca tiene un papel clave en la ejecución del lenguaje, una actividad que requiere organización. En el estudio, publicado por la revista 'Neuron', los investigadores instaron a los participantes a pulsar una serie de botones cuando veían en una pantalla unos colores determinados o letras. Etienne Koelchlin y Thomas Jubault, los autores del estudio, diseñaron el experimento de forma que pudieran distinguir con precisión la planificación jerárquica de la planificación temporal, que rige otra parte diferente del encéfalo. Mientras los voluntarios ejecutaban las tareas se observó su actividad cerebral a través de resonancia magnética funcional. Esta técnica utiliza campos magnéticos y ondas de radio para medir el flujo de sangre que irriga las diferentes zonas del cerebro, lo que refleja la intensidad de su actividad. El área de Broca resultó ser una pieza imprescindible y principal en la organización jerárquica de acciones. "El área de Broca es una de las partes del cerebro más conocidas. Su participación en la elaboración del discurso es crítica, en especial en la organización de los segmentos lingüísticos que componen la charla", señalan los autores. "Nuestro trabajo proporciona evidencias de que el área de Broca y la parte del hemisferio derecho homóloga constituye un sistema especializado en el procesamiento de estructuras jerárquicas que competen a una amplia gama de facultades intelectuales humanas". |